Vender a crédito es fácil. Cobrar en tiempo y forma, no tanto. Si tu empresa tiene facturas vencidas que se acumulan, clientes que "pagan cuando pueden" y un equipo que cobra a puro llamado y sin criterio, el problema no son tus clientes: es la gestión de cobranzas.
En SANTAMARÍA BARÓN & CO. diseñamos y ordenamos el proceso de cobro de empresas argentinas que otorgan crédito comercial. Combinamos tres miradas que rara vez van juntas: visión legal, inteligencia financiera y control de datos. El resultado es un sistema de cobranzas con reglas claras, prioridades definidas e indicadores que te dicen, cada mes, cuánto estás recuperando.
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Desde una PyME que nunca tuvo un área de cobranzas hasta empresas corporativas con cientos de clientes en cuenta corriente: adaptamos el sistema a la realidad de tu industria.
Control de cheques diferidos, rutas de cobro y límites de crédito por cliente.
Planes de pago calzados a los ciclos de producción y de cosecha.
Seguimiento de certificados de obra, anticipos y acopio.
Abonos recurrentes, suspensión de servicio y facturación mensual sin atrasos.
Distribuidoras · Industriales · Retailers · Constructoras · Agro · Cooperativas · Fintechs
La mora no es solo plata que falta: es capital de trabajo que tu empresa financia sin querer. Hagamos la cuenta con un ejemplo.
Frente a ese número, ordenar la cobranza deja de ser un gasto: es la inversión que más rápido se paga.
Si te reconocés en dos o más de estos puntos, tu empresa está perdiendo plata en la cobranza:
No sabés cuánto tenés vencido por tramo (1–30, 31–60, 61–90, +90 días).
Se cobra según quién grita más, no según el monto ni el riesgo del cliente.
Los vendedores también cobran y priorizan no "molestar" al cliente.
Las promesas de pago no se registran ni se controla si se cumplen.
Seguís vendiéndole a clientes con deuda vencida porque nadie bloquea la cuenta.
Tus contratos o remitos no sirven cuando tenés que reclamar formalmente.
La mora sube cada mes y no hay un responsable ni un indicador que lo explique.
La gestión de cobranzas es el conjunto de políticas, procesos y acciones que una empresa aplica para cobrar sus cuentas a cobrar en los plazos pactados, prevenir la mora y recuperar las deudas vencidas al menor costo posible, sin dañar la relación comercial con el cliente.
Una buena gestión no empieza cuando la factura vence. Empieza antes, cuando decidís a quién le vendés a crédito y en qué condiciones. Por eso la trabajamos como un ciclo completo:
Recordar, confirmar la factura y evitar que la deuda se atrase.
Contactar, negociar y obtener una promesa de pago concreta.
Formalizar acuerdos, intimar y documentar la deuda.
Ejecutar con instrumentos que realmente se puedan cobrar.
Cada etapa necesita su propio protocolo, sus tiempos y su responsable. Cuando todo se mezcla, el equipo persigue a los clientes equivocados y la mora crece igual.
Gran parte de la mora nace en el momento de vender. Por eso nuestro sistema previene el problema desde el origen: alineamos a tu fuerza de ventas con cobranzas para que cada operación salga bien armada.
Límites de crédito y consulta de riesgo antes de abrir o ampliar una cuenta corriente.
Condiciones de venta, documentación y respaldo definidos desde la primera factura.
El vendedor cuida la relación; el área de cobranzas cuida el capital.
No te vendemos un software ni una receta genérica. Armamos un sistema de gestión de cobranzas a la medida de tu cartera, tu sector y tu equipo.
Analizamos antigüedad de la deuda, concentración por cliente, comportamiento de pago histórico y procesos vigentes. Al terminar, sabés exactamente dónde está el problema y cuánto capital está en riesgo.
Clasificamos a tus clientes con un semáforo de riesgo (verde, amarillo, rojo) que combina monto, días de atraso, historial y señales externas. Tu equipo dedica más esfuerzo a lo que más pesa y menos a lo que se cobra solo.
Qué se hace, quién lo hace y en qué plazo en cada tramo: recordatorio previo al vencimiento, contacto temprano, negociación, plan de pagos, intimación formal y bloqueo de cuenta. Incluye guiones de contacto y criterios de negociación.
Revisamos condiciones de venta, contratos, pagarés y la documentación de respaldo de cada operación. Un instrumento mal armado puede convertir una deuda cobrable en una pérdida. Esta etapa la lidera una abogada especializada en crédito.
Seguimiento de tus clientes en NOSIS con alertas crediticias para detectar el deterioro antes de que se convierta en mora. Reportes mensuales y, según el plan, un dashboard en Tableau para ver tu cartera en tiempo real.
Lo que no se mide no se mejora. Estos son los indicadores de gestión de cobranzas que dejamos funcionando en tu empresa:
DSO (días de cobro promedio)
Cuántos días tardás en promedio en cobrar una venta
Ver el impacto real de la cobranza en tu flujo de caja
Mora por tramo
% de la cartera vencida en 1–30, 31–60, 61–90 y +90 días
Detectar dónde se estanca la deuda
Tasa de recupero
% de la deuda vencida que efectivamente se cobra
Evaluar si el proceso funciona
Roll rate
% de deuda que pasa de un tramo de mora al siguiente
Anticipar pérdidas antes de que ocurran
Promesas cumplidas
% de acuerdos de pago que el cliente respeta
Medir la calidad de la negociación
Concentración de deuda
Peso de los principales deudores sobre el total
Dimensionar tu exposición al riesgo
Leé también: Diferencia entre rentabilidad y liquidez en una pyme →
El vendedor cuida la relación; el área de cobranzas cuida el capital.
Un recordatorio a tiempo evita buena parte de los atrasos.
No por orden alfabético ni por antigüedad sola.
Con fecha y monto, y seguimiento al día siguiente.
Según reglas claras y conocidas por todos.
Con un responsable que responda por ellos.
¿Querés aplicar estas prácticas con tu propio equipo? También las enseñamos en nuestras capacitaciones.
Un manual no cobra: las personas sí. Entrenamos a quien hace los llamados en administración o cobranzas para que sostenga cada conversación con criterio, firmeza y sin quemar la relación.
Practicamos las respuestas a las excusas reales que escucha tu equipo todos los días.
Para cada tramo de mora, con el tono y el pedido concreto que corresponde.
Coaching operativo con tus casos reales, no con ejemplos de manual.
La mayoría de las empresas descubre que su documentación no sirve cuando ya es tarde: el cliente dejó de pagar y el contrato no respalda el reclamo.
Una consultora común no tiene una abogada adentro. Nosotros sí: nuestra fundadora, Angie Santamaría, es abogada especializada en crédito. Cada protocolo tiene en cuenta desde el inicio qué se puede reclamar, con qué instrumento y en qué momento conviene pasar de la gestión amistosa a la gestión de cobranzas extrajudicial o a la vía judicial.
Condiciones de venta que respaldan el reclamo.
Instrumentos bien armados desde la primera operación.
Intimaciones formales en el momento justo.
Cuándo escalar sin quemar la relación comercial.
Evitamos dos errores caros: judicializar deudas que se podían cobrar negociando, y negociar eternamente deudas que había que reclamar formalmente.
Sin sorpresas: así arranca el trabajo con tu empresa, semana a semana.
Reducción del DSO y baja de la mora en los primeros 90 días, respaldadas por una trayectoria dirigiendo crédito y cobranzas en fintechs y banca tradicional.
Construyendo áreas de crédito y cobranzas desde cero.
Como Líder de Cobranzas en una de las fintechs más importantes del país.
Modelos desarrollados en empresas fintech líderes.
Foco en análisis de crédito y control preventivo de mora.
Contratos e instrumentos que funcionan cuando hay que reclamar.
Trabajamos con empresas de todo el país.
La gestión de cobranzas no se arregla una vez y listo: necesita seguimiento. Esto es lo que recibís, mes a mes.
Para ordenar y vigilar tu cartera.
Todo lo del Plan Escudo, más:
Acompañamiento total.
Todos los planes anuales tienen 20% de descuento.
La gestión de cobranzas abarca todo el proceso de cobro, desde antes del vencimiento hasta la recuperación de deudas vencidas. La cobranza judicial es solo la última etapa, cuando las vías amistosa y extrajudicial no dieron resultado.
El protocolo define cuándo y cómo pasar a cada vía. La gestión extrajudicial —intimaciones, cartas documento y acuerdos formales— forma parte del sistema. Para la vía judicial dejamos la documentación en regla y el criterio claro de cuándo conviene escalar.
Un proceso con reglas claras protege la relación: el cliente sabe qué esperar, el tono es profesional y cada contacto tiene un motivo concreto. Entrenamos a tu equipo para sostener la firmeza sin perder el vínculo comercial.
No necesariamente para empezar. Primero hace falta un proceso claro: reglas, tramos, responsables e indicadores. Con eso definido, una planilla bien armada o un sistema puede potenciarlo. Sin proceso, cualquier software termina siendo una lista más de deudores.
Desde el primer mes tenés entregables concretos, como el diagnóstico de cartera y el protocolo de cobro. La mejora en los indicadores de mora se consolida entre el segundo y el tercer mes. Por eso ofrecemos garantía de resultados medibles en los primeros 90 días.
Sí. Muchas veces es el mejor punto de partida: diseñamos el proceso desde cero, definimos responsables —aunque sea una sola persona— y lo dejamos funcionando.
Sí. Diseñamos el proceso para que lo ejecute tu equipo, y lo capacitamos para que tenga criterios claros de priorización y negociación.
Sí, sobre todo al inicio. Buena parte de la mora se evita al momento de vender: alineamos criterios de otorgamiento, garantías y condiciones para que la venta se considere cerrada recién cuando se cobra.
Sí. Trabajamos de forma remota con empresas de todo el país: reuniones por Google Meet, informes digitales y monitoreo online.
Es una reunión de 30 minutos por Google Meet, sin costo ni compromiso. Analizamos tu situación, identificamos tu principal exposición al riesgo y te damos 3 recomendaciones concretas. Si querés avanzar, te enviamos una propuesta personalizada en 48 horas.
Cada factura que se atrasa es capital de trabajo que tu empresa financia sin querer. Con una gestión de cobranzas ordenada sabés a quién cobrar primero, cómo negociar y cuándo escalar, y lo ves reflejado mes a mes en tus indicadores.
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